Me pone muy mal la onda de pensar en vos. Por lo general pensaba (y pienso) siempre en vos. Me había acostumbrado a la idea de dejarte ir, sos un nene y tenes banda de cosas por delante. En cambio yo, me hago la de espíritu joven pero al mismo tiempo me creo mas jovata, y me he dado cuenta que busco algo totalmente distinto a lo que me podes ofrecer.
Tal vez nunca fuiste mio, ni yo tuya, tal vez nunca fuimos nada. Me encariñe con vos solo porque apareciste en el momento en que no esperaba nada de los hombres, y ahí estabas, me abrasaste fuerte y me hiciste olvidar de todo alrededor. Eso me fue suficiente.
No tenes nada de lo que busco y aun así te sigo buscando, esperando algo de vos que se que nunca voy a obtener ni de buena gana. Qué hago hablándote, esperando en que te intereses en mi vida, en mis problemas, qué hago esperando a que me digas te quiero como antes. Nunca va a volver a pasar, el tiempo no va a volver atrás, me pone mal, pero lo tengo que aceptar.
Te perdí, y aunque me cueste tengo que aceptar que no sos para mi. Nunca lo fuiste. Nunca fuimos nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario